¿Qué sería de la cerrajería sin la investigación?

La investigación representa la esencia misma del ser humano, ya que con ella busca entender ciertas características del entorno que le rodea, así como la aplicación de lo que observa para otros propósitos.

No se trata de una labor que desempeñe una sola persona, sino un grupo de individuos, ya que algunos investigan, otros realizan innovaciones, ya que así es como funciona el mundo.

La cerrajería en sarria no representa una excepción, pues a pesar de que la primera cerradura fue implementada por una sola persona, la creación de cerraduras más eficientes ha sido producto del pensamiento de muchas mentes a lo largo de la historia.

Las necesidades de la población cambian en la medida que el tiempo transcurre, teniendo en cuenta que el mundo tiende al caos, y las sociedades tienden a degradarse como ley de vida, deduciéndose que los maleantes se volverán cada vez más inescrupulosos.

Cada cerradura que surge es mejor que la anterior, dejando como obsoleta a la primera cerradura y por consiguiente es más susceptible a los métodos de robo que se conocen.

Investigación vs obsolescencia

La existencia de las primeras cerraduras, que luego dio paso a las cerraduras antiguas de hierro, y después fue migrando a sistemas más modernos, es prueba de que la investigación es un factor que contrarresta la obsolescencia de las cerraduras.

Los fabricantes hacen inversiones considerables al tratar de reinventarse como marcas, y a la vez para crear cerraduras que cumplan mejor con su papel.

Por supuesto, cuando se quiere utilizar algún tipo de material que no se haya implementado en la fabricación de cerraduras, la mejor manera de hacerlo es a través del método científico, haciendo pruebas diversas hasta dar con el producto definitivo.

También los fabricantes deben evaluar los antecedentes según lo realizado por la competencia, de modo que exista un marco de referencia y poder crear un producto con el mínimo de incertidumbre

El éxito derivado de la investigación

Un fabricante de herrajes puede producir cerraduras avaladas por los estándares internacionales de calidad conocidos, puede realizar muchas pruebas, pero será el usuario final el que dictamine si un dispositivo de seguridad cumple con el propósito con el que fue elaborado.

En todo caso, para que un herraje sea considerado un fracaso, se tuvo que haber dado una falla en la etapa de diseño y conceptualización del producto, ya que quienes integran el departamento de calidad si son realmente buenos en su trabajo, deben filtrar el mínimo de errores.

Los cerrajeros deben probar las cerraduras nuevas que salen al mercado, y por medio de los simposios de seguridad y las asesorías que brindan, es donde dan fe que un determinado dispositivo cumple con su papel.

Quienes compran cerraduras, quizás sepan por referencias sobre el prestigio del que gozan ciertas marcas, pues a pesar de que todas busquen innovar, no todas tienen en su haber productos de calidad.

Se trata de un proceder adecuado, ya que lo que deben buscar los clientes primeramente es la seguridad de sus espacios.

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